
En este segundo volumen de los Escritos, el autor desarrolla el valor eclesial de la antropología teológica: cómo el ser del hombre llamado en Cristo sólo encuentra su perspectiva en relación a la Iglesia. Es una auténtica revisión del concepto de Iglesia desde el punto de vista de la economía de salvación con una especial referencia al aspecto sacramental y escatológico.
Permanecía aún sin publicar en español el delicado estudio de Hugo Rahner sobre la relación con que están vinculadas la Iglesia y la persona y la vocación de María. La acertada traducción de Pablo Cervera permite disfrutar de esta obra que constituye una profunda introducción a la mariología y un sólido fundamento de la piedad mariana.
Bajo el título de "Escritos Recientes", reunió el autor los artículos sobre Teología dogmática publicados entre 1956 y 1960, es decir, entre la fecha de aparición del volumen anterior de sus Escritos y aquélla en que vio la luz este volumen. Su unidad, por tanto, no es temática sino cronológica. Aparecen en él artículos que tratan desde la Teología Fundamental hasta la vida cristiana, pasando por el tratado de Dios, la Cristología y los tratados sobre la Gracia y los Sacramentos.
El libro presenta un momento crucial del crecimiento de la Iglesia: su primer encuentro con un mundo no judío, con una cultura desarrollada que dominaba el universo conocido. Los Padres de la Iglesia –escritores cristianos de los primeros siglos- fueron quienes llevaron a cabo el diálogo con ese mundo en todas sus vertientes: filosófica, moral y cultural, sin perder la sustancia del mensaje evangélico con el que se identifican. En este primer diálogo va a surgir una cultura nueva, ya impregnada con los principios de la fe. Este volumen se centra en los Padres Latinos; es decir, en aquellos que desarrollaron su actividad literaria en esa lengua y que serán los fundamentos de la cultura del Imperio Romano de Occidente de la cual procede nuestra cultura Occidental. En siete capítulos repasa de modo ágil e incisivo los principales personajes que han jalonado esta historia: Cipriano, Lactancio, Ambrosio, Jerónimo, Agustín y Boecio.
Es éste uno de los trabajos más importantes del autor, en el que se analiza la forma de vida de Jerusalén y Palestina entre los años seis y sesenta de nuestra era. Para mejor comprensión del Nuevo Testamento es importante adentrarse en el conocimiento de la situación económica (oficios, profesiones, comercio); social (ricos, pobres, clase media, clero, nobleza laica, escribas, fariseos) y legal (judíos puros y marcados, ilegítimos, esclavos, samaritanos, mujeres) de la época.
Todos los juicios emitidos en esta obra están avalados por una comprobación rigurosa, por lo que se sitúa entre las de mayor rigor científico sobre el Nuevo Testamento.
La simbólica es un libro que marca una nueva época en la teología católica. Möhler (1796-1838) se adelanta a su tiempo y, por encima de las discuciones de escuela, se propone bucear en el conocimiento del Misterio revelado que es el objeto de nuestra fe. Ante este misterio, las formulaciones dogmáticas son los “símbolos” que nos remiten a la realidad misma de Dios y de su plan salvador. Desde esta perspectiva, que sabe diferenciar entre lo nuclear de la fe y sus representaciones, el autor se introduce en la disputa entre católicos y protestantes ofreciendo luces nuevas. Trata temas tales como el hombre en su estado original, el hombre caído, la justificación, los sacramentos y la Iglesia.
Obra maestra, punto de arranque de lo mejor de la teología contemporánea, e importante para comprender los actuales acuerdos entre católicos y luteranos. Esta edición se presenta enriquecida con el minucioso trabajo llevado a cabo por los profesores Pedro Rodríguez y José Ramón Villar, a quienes se debe la introducción y las notas.
En este primer tomo se recogen artículos anteriores al Concilio, en los que el autor propone una nueva forma de enfocar la dogmática a partir de planteamientos novedosos: un enfoque histórico y existencial, así como la comprensión interna de su evolución. Rahner desarrolla este método en algunos de los grandes temas dogmáticos sobre Dios, Jesucristo, María y la Gracia
Obra maestra realizada por R. Brown, estudioso que ocupa un lugar de privilegio dentro de la ciencia bíblica. El libro, que se abre con una amplia introducción al cuarto Evangelio, analiza el texto versículo por versículo y ofrece un comentario exegético y teológico con un estilo directo y expresivo. El primer volumen está dedicado a la parte del Evangelio que se denomina Libro de los Signos (Capítulos I al XII ), y que trata del ministerio público de Jesús en el que El mismo se presenta al mundo como revelación del Padre.
En el segundo volumen Brown comenta el libro de la Gloria; es decir la pasión y resurrección de Jesús y la “Hora” de su glorificación ( Capítulos XIII al XXI ). El lector gozará con el texto, tanto por la nitidez de los planteamientos como por la clarividencia de las explicaciones que propone.
En este libro se intenta justificar teológicamente el modo de comprender la teología como Historia de la Salvación. Es la materia denominada Teología Fundamental, cuyo fin es sustentar correctamente todo el edificio teológico. La renovación conciliar supone la necesidad de profundizar en la comprensión de la Revelación divina como principal fundamento de la teología, frente a la anterior perspectiva teológica centrada en la justificación de las dogmas.

