
Traducción de Lluís Victori Companys.
Este apasionante libro ofrece a los que no conocen o conocen mal la vida de san Juan María Vianney una visión impactante. La autora devuelve al Cura de Ars toda la densidad de su arraigo humano: su época (la primera mitad del siglo XIX), su geografía (Dardilly, Écully y, sobre todo, Ars), su familia, sus feligreses, todos los que se cruzaron en su camino, pero también su psicología, sus luchas interiores, su deseo de huir, relacionado con una conciencia extremadamente delicada de su indignidad. Nada quedará oculto, ni su lucha contra el «garfio», ni los dones particulares que poseía (intuición de cara a las personas y a las curaciones). Pero este libro nos permite, por encima de todo, captar dónde se encuentra el auténtico secreto de la santidad del Cura de Ars.
Françoise Bouchard, profesora y miembro de varias academias literarias e históricas, está especializada en vidas de santos, como Juana de Chantal, Bernardette Soubirous, Teresa de Lisieux y Juan Bosco, entre otros. Sobre el P. Vianney también ha escrito Palabras del Cura de Ars (2011).
Ed. original: Le Saint Curé de Ars: viscéraement prëtre (Éds. Salvator, París 2ª ed. 2009).
Edición dirigida por Casimiro Morcillo González. Presentación de Jesús Sanz Montes, arzobispo de Oviedo.
La Iglesia ha sido el gran tema central del Concilio Vaticano II. Por eso, la constitución dogmática Lumen gentium ocupa el primer lugar en el conjunto de los documentos conciliares. La Biblioteca de Autores Cristianos ofrece al público el primer gran comentario colectivo de la teología española a la eclesiología conciliar. En él intervienen teólogos españoles consagrados que han trabajado directa e inmediatamente en la preparación de las deliberaciones del Concilio. A su experiencia teológica unen así el conocimiento personal autorizado de la génesis de la enseñanza conciliar sobre la Iglesia. El orden de los comentarios sigue con entera exactitud el de los capítulos de la constitución. El texto —bilingüe—de ésta aparece en cabeza del volumen. Tres índices completos de citas bíblicas, de nombres y de materias permiten la consulta fácil y rápida de cualquier pasaje.
Colaboradores: J. A. de Aldama, J. M. Alonso, J. Collantes, R. Gabás, N. García Garcés, J. M. G. Gómez-Heras, B. Jiménez Duque, T. I. Jiménez Urresti, J. Leal, R. López Gallego, N. López Martínez, N. López Martínez, M. Llamera, B. Monsegú, J. Salaverri, A. Sanchís, E. Sauras, L. Turrado, M. Useros
Esta Teología dogmática se propone un doble objetivo: ofrecer al lector ―laicos y sacerdotes― una síntesis de la teología católica y recuperar la unidad de la ciencia teológica. Al mismo tiempo, frente al embate a que está sometido el cristianismo por parte de algunos sectores de la cultura actual, el autor recurre a la filosofía, pues, como afirma el papa Benedicto XVI, «no contar con la razón es contrario a la naturaleza de Dios». Y tal justificación racional de las verdades cristianas se completa con la ayuda de las denominadas Ciencias del hombre, en las que, en verdad, se ventila la racionalidad del saber teológico con relación a otros saberes de nuestro tiempo.
En este primer volumen, el autor, después de una amplia introducción a la Teología, agrupa en unidad cuatro tratados: la Cristología, la Trinidad, la Pneumatología y la Mariología, pues el cristianismo, entendido como historia de la salvación, es el proyecto salvífico de Dios-Padre mediante la encarnación del Hijo por la acción del Espíritu Santo por medio de una mujer (Gál 4,4), lo que justifica el tratado teológico sobre María.
Aurelio Fernández es sacerdote de la diócesis de Oviedo. Cursó filosofía en la Universidad de Münster (Alemania) y teología en Friburgo, disciplinas en las que se doctoró. Ha sido profesor de filosofía en el Seminario de Oviedo, de teología en las Facultades de Pamplona y Burgos, y profesor invitado de la Universidad de Maguncia (Alemania).
Esta Teología dogmática se propone un doble objetivo: ofrecer al lector ―laicos y sacerdotes― una síntesis de la teología católica y recuperar la unidad de la ciencia teológica. Al mismo tiempo, frente al embate a que está sometido el cristianismo por parte de algunos sectores de la cultura actual, el autor recurre a la filosofía, pues, como afirma el papa Benedicto XVI, «no contar con la razón es contrario a la naturaleza de Dios». Y tal justificación racional de las verdades cristianas se completa con la ayuda de las denominadas Ciencias del hombre, en las que, en verdad, se ventila la racionalidad del saber teológico con relación a otros saberes de nuestro tiempo.
En este segundo volumen, el autor, después del estudio de las cuatro Personas que, en plano diverso, llevaron a cabo la salvación del hombre, tal como se estudia en el volumen primero, expone cuatro amplios tratados que estudian la obra divina ad extra: la creación del cosmos y del hombre, la Iglesia como espacio visible de la salvación, los sacramentos como medios de obtener la maduración en la existencia cristiana y el final de la historia salutis que culmina en la escatología
Aurelio Fernández es sacerdote de la diócesis de Oviedo. Cursó filosofía en la Universidad de Münster (Alemania) y teología en Friburgo, disciplinas en las que se doctoró. Ha sido profesor de filosofía en el Seminario de Oviedo, de teología en las Facultades de Pamplona y Burgos, y profesor invitado de la Universidad de Maguncia (Alemania).
La edición popular de la Sagrada Biblia. Versión oficial de la Conferencia Episcopal Española, ofrece el mismo texto bíblico en su integridad que la edición típica que vio la luz en diciembre de 2010, pero en un formato reducido, con introducciones más breves y con menos notas.
Es la traducción de la Biblia que se empleará en la liturgia, los catecismos y los manuales para la enseñanza de la religión en la escuela. Era necesario facilitarla a las parroquias, colegios, asociaciones, movimientos y, en general, a todos los centros de actividad pastoral, de modo que resulte accesible a todas las economías. La difusión de este instrumento común de referencia para el uso de la Sagrada Escritura en la vida de la Iglesia, merecía una oferta especial como esta.
Así será más fácil poner la Sagrada Biblia en manos de todos los niños y jóvenes que se inician en la fe, y también de todos los fieles adultos, que han de nutrir su vida cristiana en la Escritura santa. Es el deseo de los obispos, que encomiendan este proyecto a la intercesión de la Santísima Virgen, la Madre del Verbo de Dios encarnado, del que da testimonio la Biblia entera.
La filosofía de san Agustín brota de su vida personal como el agua de la fuente y, por ello, la comprensión adecuada de sus ideas requiere el conocimiento previo de su historia personal. Sus ideas y su vida forman un todo vital íntimamente trabado. Su pensamiento filosófico es muy peculiar porque se apoya en la experiencia interior del hombre con Dios y no en experiencias tecnológicas o en datos científicos al estilo moderno de nuestro tiempo. De ahí su carácter encantadoramente ingenuo y asombrosa-mente genial al tratar de ciertos problemas. En esta obra hay un ritmo ascendente hasta el capítulo tercero. Dios se revela en lo más íntimo del alma de san Agustín, desde cuya experiencia básica de encuentro con Dios el Hiponense enjuicia la tradición filosófica de Grecia y Roma y plantea algunos problemas fundamentales sobre el hombre, el ser y la vida humana en su doble versión masculina y femenina, a nivel individual, político y social. La peculiar filosofía de san Agustín arroja un balance global muy positivo en humanismo, especialmente por la trayectoria personal que lo llevó al encuentro con esa forma de saber sapiencial propio de la verdadera filosofía, así como por su actitud de apertura a la trascendencia y a los valores que no pierden su interés con el mero pasar del tiempo.
Niceto Blázquez Fernández es dominico, maestro en Teología, doctor en Filosofía y profesor jubilado de la Universidad Complutense de Madrid. Entre otras obras publicadas en la BAC cabe destacar: Ética y medios ele comunicación (1994); Bioética fundamental (1996); Bioética, la nueva ciencia de la vida (2000), y La nueva ética en los medios de comunicación (2002).
Juan de Ávila soñó ser misionero en Nueva España. Vendió su patrimonio y lo dio a los pobres, preparándose para el viaje. Pero el Consejo de Indias en Sevilla le cortó los vuelos. ¿Sacerdote secular?, ¿solo? Así no van misioneros al Nuevo Mundo. ¿Qué hacer con las alforjas repletas de tanta semilla? Los años 1520-1525 son de abundante cosecha en Alcalá: platonismo, artes clásicas, biblia, teología en triple vía (tomismo, escotismo, nominalismo de G. Biel). También escuela de oración individual. Juan de Ávila terminó siendo un profundo teólogo y un gran místico. Es autor de breves y preciosos tratados sobre el amor de Dios, la Eucaristía, el sacerdocio, el Espíritu Santo, y de cartas exquisitas de dirección espiritual. Pronunció largos sermones al pueblo e importantes pláticas a los jesuitas. Pero su obra literaria por antonomasia se llama «Audi, filia», fruto maduro del silencio pasado en la cárcel de la Inquisición, tesoro de la Iglesia como libro de dirección espiritual y gloria de las letras españolas, enjoyada con textos de la Biblia, que Juan «sabía de coro» (de memoria). ¡Dichosos aquellos que pueden ahora leerlo!ß
El pecado y la gracia son las dos coordenadas que definen la vida del hombre sobre la tierra. En efecto, ha sido desde el primer momento amado por Dios, ha sido invitado a participar de su vida. Pero a la vez, y desde el comienzo de la historia, ha sido infiel a la amistad que su Creador le ofrecía y ha querido determinar su vida sin referencia a Dios. Pablo ha explicado esta condición del hombre con su conocido paralelismo entre Adán y Cristo. Si a causa de Adán todos los hombres mueren, en Cristo todos son llamados a la vida. Pero este paralelismo siempre a favor de Jesús y de su gracia. Adán, el primer hombre, es figura del que debía venir. En Jesús, Dios Padre ha reconciliado el mundo consigo y nos ha llamado a la filiación divina. Esta invitación a la plenitud de la vida pide también la libre aceptación del hombre.
Luis F. Ladaria, SJ, (Manacor, Mallorca 1944), estudió Teología en la Univ. Pontificia Comillas de Madrid, en la Philosophisch-Theologische Hoctschule St Georgen de Fráncfort M. y en la Univ. Gregoriana de Roma, donde obtuvo el doctorado. Ha enseñado teología dogmática en la Fac. de Teología de la Univ. Pontificia Comillas y es actualmente profesor de la misma disciplina en la Fac. de Teología de la Univ. Gregoriana. En 2008 fue nombrado Arzobispo Secretario de la Cong. para la Doctrina de la Fe y Consultor de la Cong. para los Obispos, y en 2009, Consultor del Pont. Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y Consultor del Pont. Consejo para la Pastoral de la Salud. Entre sus publicaciones destacan El Espíritu Santo en San Hilario de Poitiers (1977), El Dios vivo y verdadero. El misterio de la Trinidad (42010), Antropologia teologica (52011) y las ediciones de La Trinidad (1986) y el Comentario al Evangelio de san Mateo (2010), ambas de san Hilario de Poitiers.

