
El profesor Sánchez Navarro expone el estado actual de la investigación sobre diversos aspectos de estos libros del Nuevo Testamento, como testimonios de un mismo acontecimiento.
Los tres primeros evangelios (según Mateo, Marcos y Lucas), comúnmente llamados ´sinópticos´ por sus muchos rasgos en común, presentan la misión de Jesús centrada en la proclamación del reino de Dios. Aparecen por tanto como tres testimonios de la realización de ese reinado escatológico del Señor, que así cumple, desbordándolas, las promesas hechas a Israel. El tema está también presente en los Hechos de los Apóstoles, continuación del tercer evangelio y parte integrante de la obra de Lucas.
El presente volumen aúna el estudio crítico y teológico, exponiendo el estado actual de la investigación en sus diversos aspectos (históricos y literarios) y explicando cada libro en sus características propias; las referencias bibliográficas permitirán profundizar en aquellas cuestiones que un manual no puede tratar con detalle. Al mostrar la peculiaridad literaria, histórica y teológica de cada libro, queda también patente la unidad que subyace a todos ellos. Esto es posible por la perspectiva hermenéutica del testimonio; sin minusvalorar la originalidad de cada escrito (que por el contrario queda claramente manifestada), los libros son comprendidos como testimonios diversos de una misma realidad, de un mismo acontecimiento: la plenitud de la revelación en Cristo Jesús. De este modo, las diferencias entre los sinópticos -que aparecen claras- quedan integradas en un horizonte más amplio. Todo ello confiere al libro, pese a estar compuesto por partes diferentes, una ´unidad argumental´ que facilita su lectura y estudio; en esta conjunción de diversidad y unidad radica su principal aportación.
Está obra está dirigida principalmente a estudiantes de Teología en seminarios, facultades de Teología e institutos de Ciencias Religiosas; pero también a religiosos, catequistas y grupos de iniciación bíblica, así como a personas con una cultura media deseosas de iniciarse en el conocimiento de los evangelios.
Luis Sánchez Navarro (Madrid 1965), sacerdote Discípulo de los Corazones de Jesús y María, es doctor en filología griega por la Universidad Complutense de Madrid (1995) y en Sagrada Escritura por el Pontificio Instituto Bíblico de Roma (2004). Actualmente es profesor numerario de Nuevo Testamento y director del Departamento de Sagrada Escritura en la Facultad de Teología San Dámaso (Madrid). Pertenece al Consejo de Redacción de Estudios Bíblicos (Madrid). Es asimismo miembro de la Asociación Bíblica Española y de la Asociación Bíblica Católica de América. Entre sus obras recientes se encuentran: Retorno al principio. La revelación del amor en la Sagrada Escritura (2010); Acercarse a la Palabra. Breve iniciación al disfrute de la Biblia (2005); La enseñanza de la montaña. Comentario contextual a Mt 5-7(2005); ´Venid a mí´ (Mt 11,28-30).El discipulado, fundamento de la ética en Mateo (2004; 22006). Es además editor o co-autor de cinco volúmenes de temática bíblica (2003-2009); en 2010 ha publicado, junto con Carlos Granados, la edición española del Enquiridion Bíblico.<br/
Cuestiones vivas y apasionantes en torno a la capacidad del hombre de encontrar la verdad y de ser feliz viviendo de acuerdo con ella. El elogio de la conciencia contiene una serie de textos del actual papa Benedicto XVI, redactados cuando Joseph Ratzinger era cardenal prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. El nexo común de todos ellos gira en torno a la capacidad del hombre de alcanzar la verdad y de ser feliz viviendo de acuerdo con ella. La conciencia es la voz de la verdad dentro del hombre, de una verdad que proviene de Dios. Frente al subjetivismo y al relativismo, que se ven obligados a justificar la conducta de quienes actúan según su conciencia, aunque esa conciencia sea errónea, como es el caso de los miembros de las SS nazi, o de los mafiosos, ya que realizan sus atrocidades sin sentido alguno de culpa, Joseph Ratzinger destaca que la conciencia tiene el deber de ajustarse a la verdad y que "un hombre de conciencia jamás compra el bienestar, el éxito, la consideración social y la aprobación de la opinión pública dominante, renunciando a la verdad". La verdad, que ilumina la conciencia recta, hace al hombre libre y capaz de escoger el bien, por eso la autoridad que ayuda a la conciencia a descubrir la verdad no se puede considerar como su enemiga, dado que también ella se somete a la verdad. "El Papa -afirma Ratzinger- no puede imponer mandamientos a los fieles católicos solo porque él lo desee o lo considere útil. Tal concepción moderna y voluntarista de la autoridad deforma el auténtico sentido teológico del papa-do". Por eso, recuerda la famosa frase de Newman en su Carta al Duque de Norfolk: "ciertamente, si yo tuviera que traer la religión a un brindis de sobremesa -algo que no me parece muy indicado-, brindaría por el Papa. Pero en primer lugar por la conciencia, y después por el Papa". El elogio de la conciencia ahonda en temas apasionantes y ayuda al lector a meditar en ideas capitales para su propia vida.
El principal debate contemporáneo -la relación entre ética, política y religión- analizado por el filósofo católico más importante de nuestro tiempo.
Este libro contiene dieciocho recientes trabajos de Robert Spaemann que abordan gran parte de los temas más actuales y relevantes del panorama cultural europeo: la identidad cristiana de Europa, la relación entre ciencia y ética, entre fe y cultura, importantes aspectos de la discusión bioética como el aborto, la eutanasia, la manipulación de embriones humanos, etc.
Es conocida la lucidez y profundidad del prof. Spaemann y su papel de conciencia crítica de algunos aspectos de la sociedad contemporánea.
En estos trabajos, reunidos por el prof. José María Barrio, el autor ofrece de forma viva y ágil numerosas ideas especialmente relevantes en un momento en el que está en juego el futuro ideológico de Europa así como el papel que corresponde al cristianismo en la vida pública de nuestras sociedades.
Robert Spaemann es uno de los filósofos contemporáneos más importantes. Ha sido Profesor de Filosofía en las Universidades de Stuttgart, Heidelberg -en cuya cátedra sucedió a Gadamer- y, finalmente, hasta su jubilación en 1992, en la Ludwig-Maximilian de München.
Recogiendo la experiencia de muchos santos, el autor expone el sentido y el contenido de la dirección espiritual que se vive en la Iglesia.
´Jesucristo es el sol que brilla sobre las tinieblas de la historia. Pero para llegar hasta Él necesitamos también luces cercanas, personas que dan luz reflejando la luz de Cristo, ofreciendo así orientación para nuestra travesía´ (Benedicto XVI).
Todos hemos sido llamados a la cumbre más alta y a enfilar mar adentro: Duc in altum. Hemos sido llamados a la cumbre del amor a Dios. Y no hay tarea más noble que la de encaminarnos a esas alturas y ayudar a otros en la ascensión, o a llegar a puerto después de muchos azares: hacer de guía en la vida sobrenatural, pues esta labor, siendo obra del Espíritu Santo, requiere de ordinario la cooperación de otros, a través de lo que se suele llamar dirección o acompañamiento espiritual. Esta práctica secular de la Iglesia ´contribuye a formar las conciencias. Hoy más que nunca -enseña Benedicto XVI- se necesitan ´maestros de espíritu´ santos y sabios: un importante servicio eclesial para el que, sin duda, hace falta una vitalidad interior que debe implorarse como don del Espíritu Santo, mediante la oración intensa y prolongada, y una preparación específica que es necesario adquirir con esmero´ (A la Penitenciaría Apostólica, 14-III-2009).
Francisco Fenández-Carvajal, natural de Albolote, Granada, es Licenciado en Historia por la Universidad de Navarra y Doctor en Derecho Canónico por el Angelicum de Roma. Sacerdote de la Prelatura del Opus Dei ordenado en 1964. Durante más de diez años fue Redactor-Jefe de la revista ´Palabra´. Es uno de los autores contemporáneos de obras de espiritualidad más conocidos. En Ediciones Palabra ha publicado Hablar con Dios, del que se han editado más de dos millones de ejemplares. Esta gran obra contiene más de cuatrocientas cincuenta meditaciones para cada día del año, en siete tomos. Ha sido traducida al inglés, francés, italiano, portugués, alemán, holandés, rumano, eslovaco y polaco. Actualmente se está llevando a cabo la traducción al ruso y al húngaro. También en esta misma editorial se han publicado, con numerosas reediciones, otras obras suyas: El Evangelio de San Mateo, El Evangelio de San Lucas, La Tibieza, Hablar con Dios, Vida de Jesús, Hijos de Dios (en colaboración con Pedro Beteta), Índice ascético del Catecismo de la Iglesia Católica, Como quieras Tú (meditaciones sobre la Pasión) y Antología de textos, con más de siete mil citas de Santos Padres y otros autores antiguos y modernos.
Tras la lectura de este libro, el acontecimiento de la Resurrección del Señor permanecerá para siempre ante nuestros ojos como el gran momento de la conversión definitiva hacia Dios.
Tras la lectura de este jugoso libro, las grandes figuras que esmaltan el relato de la Resurrección (María de Magdala, Pedro; Juan, los discípulos de Emaús...) quedan grabadas a fuego en nuestra memoria, y el acontecimiento de la Resurrección del Señor; al amanecer, permanecerá para siempre ante nuestros ojos como el gran momento de la conversión definitiva hacia Dios, de la transfiguración de nuestra mirada, de nuestro acceso al reino de la unidad que Jesús vino a instaurar.
Una cuidadosa selección y presentación de los escritos de Teresa de Jesús que más pueden ayudar al lector a recorrer esos caminos luminosos y profundos de la oración.
Juan Pablo II ha señalado que los cristianos del tercer milenio han de distinguirse, ante todo, en el "arte de la oración" y convertir las comunidades cristianas en "auténticas escuelas de oración". Santa Teresa de Jesús, doctora de la Iglesia, transmitió en sus diversos escritos valiosísimas experiencias sobre su modo de rezar. En este libro se recogen esos textos para ayudar al lector a profundizar en los caminos de la oración de la mano de esta verdadera maestra.
La Pascua cristiana es la más grande de las fiestas, la auténtica victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte. Chevrot lo saborea en estas páginas de mano de la Escritura y la Liturgia.
Refrescante y profunda biografía que recorre el itinerario personal e intelectual de una de las santas más significativas de nuestra época.
Edith Stein es una de las personalidades más apasionantes del siglo XX. Judía de nacimiento, perdió la fe y pasó a considerarse atea. Durante ese período inició su vocación filosófica en las filas de la fenomenología como discípula preferida de Husserl. Allí entró en contacto con pensadores cercanos al cristianismo que le incitaron a replantearse sus premisas existenciales e intelectuales. El impulso definitivo para su conversión vendría de la lectura de Santa Teresa de Jesús.
A partir de ese momento su vida camina entre la búsqueda de la plenitud humana y cristiana y las dificultades cada vez mayores generadas por un entorno dominado por el nazismo. Su vida acabaría y culminaría en el campo de concentración de Auschwitz donde murió por judía y carmelita.
Esta biografía pretende profundizar sobre todo en el alma de Edith Stein. Para ellos, recorre con empatía y profundidad el camino que le condujo del judaísmo al catolicismo y que, simultáneamente, le permitió desarrollar una filosofía innovadora con elementos fenomenológicos, tomistas y personalistas.
Extraordinaria biografía de un escritor todo-terreno, un clásico de la literatura comprometido con los valores esenciales de la vida humana.
G. K. Chesterton es ya un clásico de la literatura británica y probablemente el escritor inglés más citado de nuestro siglo. Novelista, poeta, autor dramático, creador de relatos policíacos, ensayista, articulista, charlista radiofónico, crítico literario, pensador político, filósofo, conductor de debates... No hubo género literario que él no tocase con originalidad y maestría. En su juventud de espíritu está el verdadero secreto de su permanencia. Descubrió el milagro de la existencia y se maravilló de que Dios se fijase tanto en los "personajes secundarios" de la gran novela de la humanidad. Hay psiquiatras que recomiendan sus obras a los pacientes, porque están convencidos de que tratar de ver el mundo con la extraordinaria frescura de los ojos de Chesterton será siempre una terapia de comprobada eficacia.
Por ello, quizá, la afirmación de Sir Arthur Bryant de que "la influencia de Chesterton será más grande entre las generaciones aún no nacidas que entre sus contemporáneos", va camino de convertirse en una profecía.
La beatificación de Robert Schuman, padre de la Europa unida, está en su recta final. Juan Pablo II le ha presentado en varias ocasiones como modelo para los cristianos comprometidos en política.
Schuman es, con Adenauer y De Gaspari, uno de los padres de la unidad europea. Presidente del gobierno francés y ministro de Asuntos Exteriores, fue sobre todo, un cristiano convencido de que, a través de la política, podía servir a los ideales de la paz y del entendimiento entre los pueblos. Lo que al principio parecía una utopía, Schuman lo fue haciendo realidad con habilidad diplomática y tenacidad irresistible frente al sentimiento nacionalista francés de la posguerra.
La evocación de la figura luminosa de Robert Schuman y de su visión humanista de Europa es particularmente importante en un tiempo en el que, según el sentir público, la política se confunde a veces con los intereses particulares, en detrimento de una acción constructiva y positiva en favor de la sociedad. Schuman alimenta su humanismo de una recia fe cristiana, vivida con intensidad. Sorprende, a pesar de su relativamente cercana desaparición (1963) lo lejano que se nos hace aquél periodo de fecunda creación política. ¡Cuánto valor hizo falta para atreverse a soñar sin acobardarse ante los acontecimientos adversos! La vida apasionante del "padre de Europa" aparece así como un testimonio histórico y como un magnífico ejemplo de vida espiritual. Los políticos también pueden ser santos y Europa puede también ser un crisol de fraternidad.
Su estrecho colaborador, René Lejeune, nos ofrece en estas páginas un testimonio de primera mano de la vida de este gran político, que forjo la Europa actual y es un digno estímulo para quienes desean actuar en la vida pública al servicio de los más grandes ideales.
René Lejeune, nacido en 1922 en Bitche (Lorena, Francia). Doctor en filosofía y en lengua alemana, profesor de secundaria y de Universidad. Ha sido Director General de la Escuela Internacional de Ginebra (1968-1974). Fue un estrecho colaborador de Robert Schuman desde 1945 hasta 1958. Presidente del Instituto San Benoit Patrón de Europa. Autor de una docena de libros en la mayoría de ellos biografía y libros sobre educación, en los que se encuentra este sobre Robert Schuman, padre de Europa.

