
La eternidad ya está presente en nuestras vidas, a pesar del misterio de la muerte. La Iglesia siempre ha centrado la proclamación del Evangelio en la resurrección de Cristo y la vida eterna como una posibilidad ofrecida a todos. Sin embargo, debemos reconocer que, con el paso de los siglos, esta esperanza de la eternidad se ha ido diluyendo, hasta el punto de que hoy el mundo parece indiferente a la posibilidad de vivir para siempre.
Para comprender de nuevo esta misteriosa realidad, tan presente en la predicación de Cristo y tan viva en la experiencia humana de tantos hombres y mujeres que han iluminado la historia, Roberto Pasolini, el predicador de la Casa Pontificia, nos guía magistralmente a redescubrir el significado de la eternidad a través de un mosaico de elementos: el destino último del ser humano, la experiencia de la muerte en vida, la necesidad de renacer y la aceptación de nuestra finitud. Integrar estas dimensiones nos permite reconocer la eternidad como un don divino, capaz de transformar el dolor presente en esperanza y abrir nuestra mirada a la gloria futura.
Es un sacerdote capuchino, biblista y predicador italiano. El 9 de noviembre de 2024 el papa Francisco le nombró predicador de la Casa Pontificia, sucediendo al cardenal Raniero Cantalamessa, tras 44 años en el cargo.
Graduado en Ciencias de la Información por la Universidad de Milán, descubrió la fe leyendo el Evangelio y entró en la Orden de los Frailes Menores Capuchinos, donde fue ordenado sacerdote en 2006. Obtuvo una licenciatura en Sagrada Escritura en el Pontificio Instituto Bíblico de Roma (2012) y un doctorado en Teología Bíblica en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma (2016). Ha sido profesor de Sagrada Escritura en varios centros y formador de jóvenes frailes al tiempo que destacó por su labor con presos, discapacitados y personas sin hogar.
Esta reflexión no pretende ser una lección moral ni una acusación, sino compartir una preocupación y, sobre todo, una esperanza: estoy convencido de que una sociedad mejor es posible. Hay que reparar lo que se ha roto. Estoy seguro de que nuestras relaciones, muchas veces difíciles, injustas e intransigentes, pueden evolucionar. Estoy seguro de que pueden reequilibrarse y enriquecerse con valores positivos y constructivos, para salir de esta miseria afectiva que gangrena nuestra época. Creo en el mensaje salvador del Evangelio. Nuestra vida en común, dominada por la falta de amor, nos agota, nos perjudica. Aspiramos a una sociedad diferente: una sociedad benévola, serena, pacífica. A esta gran tarea relacional y espiritual es a lo que debemos dedicar nuestras energías, siempre bajo la atenta mirada de Dios».
François Bustillo, miembro de los franciscanos conventuales, nació el 23 de noviembre de 1968 en Pamplona. Comenzó su formación en el Seminario Menor de Baztán y posteriormente realizó su postulantado en Padua, donde cursó estudios de filosofía y teología. Más adelante obtuvo la licenciatura en Teología en Toulouse. Fue ordenado sacerdote el 10 de septiembre de 1994 y, desde 2021, desempeña el ministerio como obispo de Ajaccio, en Córcega. El papa Francisco lo creó cardenal el 30 de septiembre de 2023.
La liturgia es un don de Dios al hombre que involucra todos los sentidos. La Iglesia nos invita a participar de las celebraciones religiosas para recordarnos que la Palabra habita entre nosotros. Así, la música sacra, creada para acompañarnos en estos contextos, debería sumergirnos en la atmósfera celestial. Sin embargo, ¿con qué frecuencia el sonido de la liturgia nos deja con una sensación de vacío, distracción o nos parece un simple concierto?
En este libro, el cardenal Robert Sarah se une a Peter Carter, director del Proyecto de Música Sacra Católica, para adentrarse en la rica tradición espiritual de la música sacra católica, desde los inicios de la Iglesia hasta el Concilio Vaticano II y más acá.
El cardenal critica la confusión litúrgica de nuestros tiempos, que ha afectado a todos los rincones de la Iglesia. Además, trata de que los lectores se enamoren más profundamente de la Misa y aviva la llama de la renovación litúrgica que los cristianos de todo el mundo tanto anhelan.
¿Dios Existe? El Cardenal Robert Sarah responde a las preguntas clave sobre la existencia de Dios, el sufrimiento y la presencia visible de Cristo en el mundo actual. Un testimonio fundado para saciar la sed de salvación en una época de crisis de fe.
¿Existe Dios? Ayer como hoy, hombres y mujeres de todos los tiempos, especialmente ante las dificultades y las propias fragilidades, se han planteado esta pregunta. Grandes santos y pecadores, creyentes y ateos, intelectuales y gente sencilla. Pero más aún en una época como la nuestra, en la que muchos aseguran el fin del cristianismo y el destronamiento de Dios, una época en la que el hombre naufraga en la ilusión de un nuevo sentido de la vida, caracterizado por la fugacidad y la trivialidad, que lo abarca todo y realmente no posee nada. En estas páginas el cardenal Robert Sarah responde a muchas preguntas sobre la existencia y presencia de Dios en nuestras vidas, sobre su aparente silencio, sobre la muerte, sobre el sufrimiento, sobre el dolor, sobre la alegría.
Hoy, quizá más que ayer, todos tenemos una fuerte necesidad de respuestas claras y fundadas, de testimonios tangibles, de encuentros que revelen la existencia y la presencia visible de Dios. Como en Zaqueo, hay en nosotros el deseo de verdad y plenitud, necesitamos «ver a Cristo» para llenar esa «carencia» que nos recuerda constantemente que Dios existe.
«Este libro nació del intento de responder a las preguntas del editor Cantagalli que, con auténtico celo apostólico, quiso plantearme cuestiones a veces difíciles, pero de interés cierto y generalizado. Busqué las respuestas en mi historia personal y en mi corazón, en el Magisterio de la Iglesia y en el de los papas que han marcado mi vida y, por último, pero no menos importante, en el diálogo fecundo con amigos, sacerdotes y laicos, que viven una auténtica pasión por Cristo y por la Iglesia, dando testimonio al mundo de Aquel que han encontrado».
Escritor
Cardenal Robert Sarah
Colección
Mundo y cristianismo
Materia
Espiritualidad. Orientación Cristiana
Idioma
Cardenal Robert Sarah
Robert Sarah nació en Guinea en 1945. Sacerdote desde 1969, en 1979 fue nombrado Arzobispo de Conakri, con 34 años de edad. En 2001 Juan Pablo II lo llamó a la Curia romana, donde desempeñó sucesivamente dos altos cargos. Benedicto XVI lo creó Cardenal en 2010, y en 2014 Francisc... Ver más sobre el autor
«Sacerdote cien por cien» estas palabras, resumen de manera singular toda la existencia de san Josemaría. Su vida estuvo marcada por una misión clara: recordar a todos los hombres que estamos llamados a la santidad y transformar el mundo desde dentro. El 28 de marzo de 2025 se conmemora el centenario de su ordenación sacerdotal, un momento propicio para profundizar en su legado. Ordenado en Zaragoza, este santo aragonés recibió el 2 de octubre de 1928 la inspiración divina que daría origen al Opus Dei. Como recordó san Juan Pablo II en su canonización, san Josemaría enseñó con energía que «la fe cristiana se opone al conformismo y a la inercia interior». A lo largo de los años, su vida y sus escritos han sido fuente de inspiración para miles de personas, especialmente sacerdotes, que han encontrado en su ejemplo un impulso renovado en su vocación. Este libro recoge los textos de las ponencias de las Jornadas celebradas en Zaragoza con motivo de esta efeméride. Incluye las reflexiones del Prefecto del Dicasterio para el Clero y del Prelado del Opus Dei sobre aspectos esenciales del ministerio sacerdotal. Además, ofrece estudios monográficos sobre su vida sacerdotal, su trato con los más necesitados, su vida litúrgica y su relación con la Palabra de Dios. Un homenaje a un sacerdote que vivió plenamente su entrega a Cristo y cuyo mensaje sigue iluminando el camino de muchos.
En comparación con las materias que buscan comprender el misterio de Dios y de su obra, el derecho canónico parece bien poca cosa; algo secundario. En comparación con el mandamiento del amor y la llamada a la santidad, la protección de la justicia es quedarse muy corto. Sin embargo, el derecho canónico apunta a la "salvación de las almas" como a su fin último. Se considera imprescindible, aunque no sea lo más importante. Como el balón de fútbol, nunca osaría considerarse superior a los jugadores; pero sabe que, sin él, no hay partido.
En esta breve introducción, se presentan de modo asequible la finalidad, las características y los contenidos principales del derecho por el que se rige la Iglesia católica.

