
El presente volumen recoge las lecciones pronunciadas por don Luigi Giussani en los Ejercicios Espirituales de la Fraternidad de Comunión y Liberación --y los diálogos consecuentes--, celebrados entre 1988 y 1990. ¿Qué es el cristianismo sino el acontecimiento de un hombre nuevo que, por su naturaleza, se convierte en un protagonista nuevo en la escena del mundo? ¿Cómo llegamos a tener experiencia de algo tan deseable como es vivir el instante sin sucumbir a la tentación de huir? ¿Cómo podemos dar a conocer a los hombres de nuestro tiempo a Jesucristo, aquel que hemos reconocido? Se trata de preguntas que en último término remiten a la precariedad de una carne, al hacerse hombre de aquel que es el significado de todas las cosas. Pero no como un acontecimiento sucedido en el pasado, sino como experiencia tangible en el presente a través de la precariedad de otra carne, la de una compañía de amigos hecha de personas como las demás, pero a la vez distintas, con una humanidad más plena y deseable, y que es posible encontrar en cualquiera de los ámbitos de la vida cotidiana. Dios ha nacido en la carne y permanece en la carne de aquellos que Él elige y lo reconocen.
Las meditaciones recogidas en este volumen son breves enseñanzas que el P. Mauro Lepori --abad general de la Orden del Císter-- ofrece, en el estilo monástico de los «sermones capitulares», dentro del Curso de Formación Monástica que promueve la orden anualmente.
«La amistad de Cristo, ser amigos de Jesús: esta experiencia, esta gracia, permite que conozcamos todo lo que Jesús escucha del Padre. La amistad de Cristo nos comunica todo, nos hace conocer todo, el todo de la Verdad. No hay conocimiento o formación más profunda y totalizante que la amistad de Cristo. No existe universidad, curso de formación, estudio, que pueda enseñar algo tan grande y verdadero como la experiencia de la amistad de Cristo.(...)
La humildad que se nos pide es la de creer verdaderamente que se nos ha dado la posibilidad de conocer todo acogiendo principalmente la relación de amistad con el Señor. En otras palabras, como dice san Benito: 'No anteponer nada al amor de Cristo'. Preferir el amor de alguien: esta es en el fondo la mejor definición de la amistad».
Los protagonistas de este libro son un pontífice anciano cuyas palabras resuenan como un eco de un mundo lejano y un joven rabino que vive en la Viena cada vez más secular y dispersiva del siglo XXI. Primero se "encuentran" intelectualmente, luego se cartean y finalmente se conocen en persona. Los textos recogidos aquí tienen su origen en el 50 aniversario de la declaración Nostra aetate, un documento que supuso un viraje decisivo en las relaciones entre cristianos y judíos además de un importante cambio de mentalidad en los católicos y, en consecuencia, en la sociedad occidental. Esta apasionante sucesión de escritos, comentarios a los mismos, declaraciones públicas y reflexiones del papa emérito y su joven interlocutor, ¿acaso pueden despertar todavía interés para desterrar los prejuicios seculares y los antiguos rencores en la actual babel de la conexión permanente?

