Edición bilingüe preparada por Javier Laspalas Pérez y Alejandro Martínez Sobrino.
Edición revisada por Javier Vergara Ciordia.
El Padre Francesco Sacchini (1570-1625) fue un destacado miembro de la Compañía, de la que llegó a ser Secretario General. Es bien conocido por haber redactado varios volúmenes de la primera Historia oficial de dicha Orden religiosa. No obstante, siempre consideró que su auténtica vocación era la enseñanza, por lo que compuso dos manuales destinados a los jesuitas que la ejercían en las aulas de los niños más pequeños. Presentamos en este volumen la segunda traducción que se realiza de ellos (la primera y única hasta ahora se publicó en alemán a finales del siglo XIX). Se trata de dos obras fundamentales para conocer y comprender la pedagogía jesuítica, puesto que se editaron múltiples veces y se manejaron hasta principios del siglo XX. Son también una clara muestra de la decisiva influencia del Humanismo en las escuelas europeas, que permaneció viva hasta hace sólo unas décadas. Por otra parte, ambos textos conservan en gran medida su vigencia, pues contienen profundas y agudas observaciones sobre aspectos nucleares tanto de la formación intelectual y moral como de la propiamente cristiana.
Javier Laspalas es doctor en Ciencias de la Educación y profesor titular de Historia de la Educación en la Universidad de Navarra. Es autor de varios libros, así como de numerosos artículos y capítulos de libro. En muchas de sus publicaciones ha analizado las doctrinas pedagógicas y las prácticas docentes habituales durante la Edad Moderna.
Alejandro Martínez es doctor en Filología Clásica y profesor contratado en el área de Filología Latina del Departamento de Estudios Clásicos/Ikasketa Klasikoak de la UPV/EHU. Es autor y editor de varios libros, así como de artículos y capítulos de libro. Sus publicaciones más relevantes versan acerca de los comentarios pedagógicos renacentistas a autores latinos clásicos.
El libro ha sido editado en colaboración con la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).
“Democracia”, “economía del bien común”, “derechos constitucionales”, “política”: el análisis de estos y más factores nos descubrirá en qué punto se encuentra el hombre actualmente en su indagación sobre la libertad, y nos ayudará a relacionar, en mayor o menor medida, la semejanza con Dios como encuentro de esa averiguación. Las aplicaciones políticas de libertad, sus opciones antropológicas, el crecimiento moral o la ley natural son particularidades que vienen trabajadas en la misma dimensión que los aspectos técnicos o económicos modernos. Una sociedad deseada por Dios y que encuentra su imagen en la identificación con las relaciones trinitarias. Esta es nuestra pesquisa, descubrir los elementos necesarios, básicos y obligatorios para construir un Estado o sociedad donde Dios, el hombre y los hombres puedan recuperar su relación. Sólo así la reposición del primer Estado creado por las manos de Dios, el Paraíso, se restablecerá en el Estado construido por las manos de los hombres.
ANTONIO AURELIO FERNÁNDEZ SERRANO nació en Córdoba el 5 de noviembre de 1965. Como religioso de la Orden de la Santísima Trinidad, emitió la profesión solemne el 24 de septiembre de 1994 y fue ordenado sacerdote en la misma fecha un año después. Es doctor en Teología dogmática por la Pontificia Universidad Angelicum, de Roma, diplomado en Política Internacional por el Instituto Juan XXIII, de Roma, y licenciado en Islamología por el Pontificio Instituto de Estudios Árabes e Islámicos, de El Cairo y Roma. Apoyado en estos conocimientos, ha impartido ciclos de conferencias por distintas universidades españolas.
1) La Trinidad redentora, corazón del carisma trinitario
Juan Pujana Ascorbebeitia
2) La salvación como participación en la vida trinitaria de Dios
Emilio José Justo Domínguez
3) "Creo en el Espíritu Santo". Una reflexión bíblica sobre la presencia y la acción del Espíritu Santo
Mons. Julián López Martín
4) Moral trinitaria en el Catecismo de Carranza
José Román Flecha Andrés
5) El drama del humanismo ateo o la herejía moderna:Dios y el hombre antagonistas
Ángel Cordovilla Pérez
6) La verdad del cristianismo ante la secularización y el pluralismo
Olegario González de Cardedal
7) El todo y la relación. Laudato Si’ y la cosmovisión cristiana
Gonzalo Tejerina Arias
8) "Adsit praesentia Trinitatis aeternae". Liturgia y teología trinitaria
Domingo García Guillén
9) La liturgia en la construcción de la cristología.¿Nuevo paradigma o paradigma funcional?
Francisco García Martínez
10) "Exultet iam". En torno al Pregón de la Vigilia Pascual
Félix María Arocena
11) La narración litúrgica del Misterio Pascual
Narciso-Jesús Lorenzo Leal
12) La Iglesia local se manifiesta en la celebración litúrgica
Fernando Rodríguez Garrapucho
13) Liturgia y evangelización
Juan Pablo García Maestro
14) Biblia y liturgia en el siglo XIX español: las versiones de la Semana Santa al castellano
José Manuel Sánchez Caro
15) "Per ritus et preces". Mistagogía y teología de los sacramentos
Gaspar Hernández Peludo
16) La mistagogía de las tres primeras semanas de Pascua
Ramiro González Cougil
17) El sentido de la muerte de Jesús en las palabras de la Última Cena
Santiago Guijarro Oporto
18) Sobre la institución y los nombres de la eucaristía en los Salmanticenses:
Juan de la Anunciación (1633-1701)
Dionisio Borobio García
19) La verdad del sacramento de la penitencia
Pedro Fernández Rodríguez
20) La teología del diaconado como tarea inacabada.Su reflejo en la recepción de intervenciones
recientes
Santiago del Cura Elena
21) Seguimiento de Cristo y estilo de vida cristiano
Gonzalo Varela Alvariño
22) Literatura bíblica y piedad femenina en el siglo XIX.Rebeca y Raquel como modelos de virtud
Carmen Yebra Rovira
Definito negli anni un testo profetico sul potere, la cronaca di un percorso iniziatico o il romanzo-verità sulla morte di Enrico Mattei, "Petrolio" è il libro più celebre di Pier Paolo Pasolini. Attraverso la storia di Carlo, borghese disposto a tutto pur di far carriera, cresciuto in un ambiente cattolico di sinistra e poi complice di un delitto di destra, Pasolini conduce all'estremo il proprio sperimentalismo: puntini di sospensione al posto dell'esordio, sette diverse prefazioni, una rappresentazione dell'eros realistica e cruda, e un'estrema varietà di registri stilistici che vanno dal lirico al saggistico, dal giornalistico al visionario e all'allegorico. Come confida l'autore in una lettera ad Alberto Moravia, questo romanzo è «il preambolo di un testamento, la testimonianza di quel poco di sapere che uno ha accumulato»; rimasto incompiuto, è circondato da un alone di mistero che tuttora ne alimenta il mito. Grazie alla cura di Maria Careri e Walter Siti, questa nuova edizione di "Petrolio" si arricchisce di brani inediti, di documenti d'epoca e di originali ipotesi interpretative capaci di rinnovare il dibattito su un'opera che, a trent'anni dalla sua prima pubblicazione, non smette di affascinare e interrogare i lettori.
Protetta dalle mura di una casa nascosta dal rampicante, Edna aspetta un segno. Da sempre sogna il giorno in cui potrà mantenere la parola data. L'unico a farle compagnia è Emil, un pappagallo dalle grandi ali blu. Non le è mai servito altro. Fino a quando una notizia la costringe a uscire dall'ombra e a mettersi in viaggio. È arrivato il momento di tener fede a una promessa a lungo disattesa. Una promessa che lega il suo destino a quello dell'amico Jacob, che non vede da quando erano bambini. Da quando, come migliaia di coetanei, furono costretti ad affrontare un terribile viaggio a piedi attraverso le montagne per raggiungere le fattorie dell'Alta Svevia ed essere venduti nei mercati del bestiame. Scappati dalla povertà, credevano di trovare prati verdi e tavole imbandite, e invece non ebbero che duro lavoro e un tozzo di pane. Li chiamavano «bambini di Svevia». In quel presente così infausto, Edna scoprì una luce: Jacob. La loro amicizia è viva nel suo cuore, così come i fantasmi di cui non ha mai parlato. Ma ora che ha ritrovato Jacob, è tempo di saldare il suo debito e di raccontare all'amico d'infanzia l'unica verità in grado di salvarli. Per riuscirci, Edna deve tornare dove tutto ha avuto inizio per capire se è possibile perdonarsi e ricominciare. Lungo antiche strade romane e sentieri dei pellegrini, ogni passo condurrà Edna a riscoprire la sorpresa della vita, ma al contempo la avvicinerà a un passato minaccioso. Perché anche la fiaba più bella nasconde una cupa, insidiosa verità.
Ricostruire la fiducia tra magistrati, politici e cittadini. Circuiti di potere chiusi in sé stessi finiscono per diventare tecnocrazie autoreferenziali che corrodono la democrazia. Ordinamento giuridico e politico confinano: all'arretramento dell'uno corrisponde l'avanzamento dell'altro. La stagione di Mani pulite e delle stragi di Palermo segna l'apice di uno squilibrio tra giustizia e politica i cui antecedenti erano ravvisabili già in precedenza e che vengono ripercorsi nel dialogo tra un osservatore di lungo corso della politica e un protagonista della magistratura prima e della politica poi. Nella crisi susseguitasi a quella destabilizzazione la dimensione del potere ha prevaricato quella del servizio. L'intreccio tra regole confuse, prassi arbitrarie, apatie professionali e insipienze politiche ha generato un inaccettabile disordine normativo che oggi fa barcollare il sistema giudiziario, rendendolo privo di legittimazione. Da qui la necessità di una ricomposizione su cui gli autori, ragionando con ampiezza di scenario, avanzano le proposte necessarie.
L'Ordine Liberale Internazionale è un progetto che intendeva armonizzare la sovranità statale e l'economia di mercato, attraverso la promozione della democrazia liberale all'interno e il sostegno alla cooperazione economica e commerciale sul piano internazionale. A partire dagli anni '80 del secolo scorso, l'OLI è stato dirottato e il potere del mercato ha offuscato la forza della democrazia. L'obiettivo di proteggere le società nazionali dagli shock costituiti dalle guerre e dalle crisi finanziarie si è ribaltato nella difesa fanatica del mercato globale dalle pressioni sociali. Lo squilibrio causato dalla pandemia, il riscaldamento globale, la dilagante disuguaglianza, l'ascesa delle potenze autoritarie, il dramma delle migrazioni e la perdurante minaccia terroristica, sono sfide che possiamo vincere solo a condizione di trovare un diverso equilibrio tra cooperazione e competizione, per rendere solide, inclusive, eque e attraenti le nostre democrazie di mercato.
Istruzione, commercio, industria, viaggi, divertimento, sanità, politica, relazioni sociali, in breve la vita stessa sta diventando inconcepibile senza le tecnologie, i servizi, i prodotti digitali. Questa trasformazione epocale implica dubbi e preoccupazioni, ma anche straordinarie opportunità. Proprio perché la rivoluzione digitale è iniziata da poco abbiamo la possibilità di modellarla in senso positivo, a vantaggio dell'umanità e del pianeta. Ma a condizione di capire meglio di cosa stiamo parlando. È cruciale comprendere le trasformazioni tecnologiche in atto e uno dei passaggi oggi fondamentali è quello dell'intelligenza artificiale, della sua natura e delle sue sfide etiche, che Luciano Floridi affronta in questo libro, offrendo il suo contributo di idee a un quanto mai necessario sforzo collettivo di intelligenza.
L'identità è un compito impegnativo. Anzitutto perché, ogni volta che si cerca di definirne le componenti, ci si imbatte in qualcosa di analogo a quando un biologo osserva una cellula al microscopio: appena, manovrando l'obiettivo, riesce a mettere a fuoco una struttura, deve rinunciare a vederne altre, che man mano si sfocano e indietreggiano per poi svanire del tutto. Ma soprattutto perché oggi, in un mondo mutevole e liberato dai ruoli assegnati dalla tradizione, dalla famiglia e dall'assetto sociale, l'individuo sperimenta una fatica nuova nel realizzare la propria identità in maniera autentica e senza perdere sé stesso. Sfuggente e polimorfa, l'«identità» si vuole da un lato permanente e stabile, nonostante tutte le trasformazioni, le influenze e gli scossoni cui è sottoposta. Ma dall'altro è irriducibilmente (e fecondamente) porosa, permeabile alle sollecitazioni dell'Altro. Che tenti di radicarsi nella famiglia, nella comunità sociale o politica, nel corpo, nel genere, nella sessualità o nei vasti territori dischiusi dal mondo virtuale, l'identità si configura al contempo come ricerca di una continuità sicura in cui riconoscersi e come esplorazione e superamento di confini percepiti di volta in volta come obsoleti, vincolanti, malfermi. Forte di moltissima esperienza clinica e di competenze teoriche che ha continuato ad aggiornare nel tempo, Anna Oliverio Ferraris ci racconta in questo libro questa sfida difficile e decisiva. Cercando di mostrarci le ragioni e gli argomenti di una verità preziosa: che la costruzione dell'identità è simile alla costruzione della memoria, con cui va di pari passo. Un impegno che dura tutta la vita.
La famiglia Nattino - utilizzando competenze, relazioni e discrezione e investendo nei settori più diversi: dalle acque all'immobiliare, dall'edilizia alle banche - ha costruito intrecci societari e rapporti personali con molti dei personaggi che hanno segnato la storia economica italiana dell'ultimo secolo. Giampietro, nipote del fondatore e patron del Gruppo, artefice della crescita spettacolare di Finnat, dopo aver lasciato ai figli la conduzione dell'azienda, ha accettato di raccontare questo lungo percorso con una semplicità che potrà apparire disarmante a chi è abituato al lessico astruso della finanza. E che invece, in questo caso, è probabilmente il segreto del successo. La loro storia imprenditoriale incomincia nel 1898, quando nonno Pietro - piemontese intrepido, bersagliere, impegnato nelle controverse campagne d'Africa del neonato Stato italiano - si trasferisce a Roma. Qui, forte della sua cultura militare e delle buone relazioni anche con il Vaticano, avvia un'attività allora tra le più innovative, quella dell'agente di cambio. Nasce così quella che presto diventerà una delle boutique finanziarie più esclusive del Paese. Sullo sfondo ci sono l'inizio della grande industria di fine Ottocento, la Prima Guerra Mondiale, il ventennio fascista, una Seconda Guerra Mondiale più distruttiva della precedente. E poi ancora: la ricostruzione, la creazione di un nuovo sistema politico, con gli annessi problemi, il miracolo economico dei "gloriosi trent'anni", la crescita più faticosa degli anni successivi e le sue crisi intermittenti, fino alla decrescita del nuovo millennio.
Anticipazione del dibattito sul postmoderno, La fine dell'epoca moderna (1950) è il luogo in cui Guardini dà il meglio di sé come filosofo e teologo. Con radicalità teoretica e sensibilità letteraria, delinea l'affermarsi dell'idea di modernità, che si compie e disintegra con la prima guerra mondiale. Non è la logica stessa del moderno - si chiede - a metter capo a un inaspettato ritorno del caos, interno ed esterno? «L'uomo sta nuovamente di fronte al caos... In questo secondo caos si sono riaperti tutti gli abissi delle origini». Che ne è del kerygma cristiano in quest'epoca che «non ha ancora un nome»? Con disincanto Guardini rigetta ogni nostalgia restauratrice. Certo, all'altezza dei tempi «la solitudine della fede sarà tremenda»; ma non v'è qui un kairós provvidenziale? «La fede diviene più parca, ma anche più pura e più grave»: una fede in cui rivive l'idea cristiana di persona. E gli scuotimenti della nuova epoca non comportano la necessità di reinterrogare i fondamenti del concetto di Potere? È quanto compiuto nel secondo saggio qui raccolto (1951), un'analisi lucida e attuale delle radici teologiche e antropologiche del potere.