Este volumen es una introducción teórica y práctica a la semiótica, ciencia lingüística fundamental para comprender y comentar cualquier tipo de texto, sea antiguo o moderno, literario o teológico. La magnífica traducción a cargo de I.Almeida aporta la acomodación a la terminología y vocabulario castellanos llevada a cabo por J. Mateos, quien también ha incluido interesantes notas aclaratorias.
¿Se identifican en el evangelio de Marcos los “Doce” con los “discípulos”? ¿Existen otros “seguidores” de Jesús diferentes en esos dos grupos? Y, si aparecen efectivamente esos grupos en la comunidad de Jesús, ¿qué relaciones existen entre ellos y cómo responde al mensaje cada grupo? Este libro, de sólida exegética, pretende contestar a esos interrogantes básicos para conocer el entorno humano de Jesús y las primeras experiencias de su actividad salvadora.
El libro finaliza con un apéndice sobre el sentido teológico de términos y perícopas, de extraordinaria importancia puesto que ofrece un método exegético perfectamente estructurado que abre nuevos horizontes para la lectura e interpretación de los evangelios.
Todos los críticos consideran esta obra como definitiva. La presentación de los relatos sobre la Infancia, más próximos a la tradición popular que a la discusión de los teólogos, supone un gran acierto. Es avanzada la Edad Media cuando estas escenas cobran fuerza en la piedad del pueblo y entran en los hogares con imágenes del pesebre, los ángeles y los pastores. El tema es enfocado con profundidad, y se reúne todo lo que hoy puede decir la crítica literaria y la exégesis acerca de estos relatos. Su propósito es científico: tras un proceso de estudio y análisis histórico y lingüístico se elabora un comentario exegético de cada pasaje, indicando sus antecedentes en el Antiguo Testamento, su función en la Iglesia primitiva, y su significado para el hombre de hoy. En este libro se encuentra el primer gran comentario a los capítulos iniciales de Mateo y Lucas, que desde ese momento servirá de referencia a otros autore
Milton H. Erickson non è stato soltanto un grandissimo ipnotista e ipnoterapeuta, ma anche e soprattutto colui che ha dato all'ipnosi uno status ufficiale di vera e propria scienza. Le sue intuizioni, i suoi esperimenti, le sue applicazioni terapeutiche, oltre a essere stati determinanti per lo sviluppo dell'ipnosi come metodo scientifico, hanno avuto ripercussioni profondissime in molteplici campi; le sue idee e la sua pratica, infatti, costituiscono la fonte più o meno diretta di gran parte delle tecniche terapeutiche praticate nella terapia relazionale; e questo non è un caso, giacché all'epoca della teorizzazione di Bateson, Jackson, Haley e Weakland, Erickson era già maestro nell'induzione di doppi legami e nell'uso dei paradossi della comunicazione (Haley e Weakland sono stati suoi allievi diretti). Questa raccolta degli scritti di Erickson è di particolare interesse in quanto contiene tutti i suoi contributi originali in un arco di più di cinquant'anni di esplorazioni sperimentali e terapeutiche. È una miniera di dati inestimabili che i ricercatori e i clinici potranno utilizzare con profitto sia nella ricerca sperimentale che nella psicoterapia.