
Este tomo, junto con el dedicado a los Padres Latinos, recoge una síntesis del pensamiento y de los estudios realizados sobre los primeros Padres de la Iglesia. Estas figuras de la Patrística son abordados desde un punto de vista sencillo y humano, y se destaca en ellos el hecho de que dieran forma a la historia de la Iglesia, al dogma y a todo el pensamiento cristiano occidental durante los primeros siglos. Los Padres de la Iglesia fueron teólogos, filósofos y santos, pero también hombres y es esta vertiente humana la que se destaca.
356 páginas
Clemente de Alejandría vivió a caballo de los siglos II y III. Nacido en Atenas, ocupó la cátedra de la escuela catequística de Alejandría hasta que hubo de huir a Capadocia a raíz de las persecuciones de Septimio Severo. Hombre de vasta erudición, se propuso en su obra demostrar que el saber helénico y la doctrina cristiana podían y debían armonizarse. Versado en las filosofías platónica, pitagórica, estoica y epicúrea, así como en sus varias reformulaciones, argumentó e ilustró su convicción de que, esencialmente, conducían a la salvación cristiana, con su corolario de conocimiento verdadero, la teología. La tesis del presente tratado es que el verdadero Pedagogo es el Logos, y ese Logos está encarnado en Jesucristo. Esta brillante síntesis de pensamiento griego y fe cristiana tiene su complemento en el Protréptico (publicado también en Biblioteca Clásica Gredos), donde Clemente entra en polémica con las creencias y las prácticas del mundo antiguo.
Traducción y notas de J. Sariol Díaz. Introducción de A. Castiñeira Fernández. Revisada por M. López Salvá.
Sinopsis: De sus 45 Homilías, todas ellas de valor incalculable, se recogen en esta obra las tres que conciernen al ciclo de la Natividad, es decir: la nº 38 Sobre la Navidad, la nº 39, Sobre la Epifanía y la nº 40 Sobre el Bautismo del Señor. Las tres fueron pronunciadas entre el 379 y el 381.
Se trata de unas Homilías de gran profundidad teológica y pastoral, que dejan entrever esa fe y doctrina "con las cuales -según Rufino- no puede dejar de concordar todo aquel que quiera definirse ortodoxo", y que han merecido con toda justicia a su Autor el título de "Teólogo" y la autoridad manifiesta e indiscutible de la que siempre ha gozado, aún mucho más allá de las fronteras de la Iglesia griega.
Sinopsis: El Catecumenado de adultos contiene seis opúsculos de instrucción para los candidatos al bautismo que, en palabras de Genadio, "Nicetas... escribió en un estilo sencillo y claro".
Fueron acogidos con interés y muy pronto se consideraron un modelo en su género. En ellos se imparten los elementos principales de la fe.
Como todos los demás escritos de Nicetas, estos opúsculos no tienen carácter especulativo; se dirigen más bien al desarrollo de la vida cristiana, por medio de brevedad de exposición y sentido de lo concreto. Todas estas características hacen que el Autor esté particularmente cercano a la mentalidad de hoy.
Sinopsis: Sus cinco discursos teológicos fueron pronunciados siendo Gregorio obispo de Constantinopla, en defensa de la ortodoxia nicena frene a las doctrinas arrianas. Se denominan teológicos porque tienen por objeto a Dios mismo en su unidad y trinidad.
Su teología revela una conciencia muy clara de la incomprensibilidad de Dios y una oposición radical a la pretensión racionalista de conocer la misma naturaleza divina.
Poco podemos saber o decir de realidades tan inefables como las que acontecen en el seno de Dios. Ello exige del teólogo el sometimiento a unas leyes: de las cosas santas hay que hablar santamente; de Dios no se puede discutir a destiempo, sin medida, sin la debida reserva. El oficio de teólogo es, para Gregorio, ante todo una vocación cristiana. De ahí que requiera fe en la revelación divina y que haya que dar la palabra en primer término a la Sagrada Escritura.

