
Las relaciones entre la mente humana y su sustrato físico, el cerebro, constituyen un misterio que, aún hoy, se plantea con una fuerza e interés renovado. Los increíbles avances en el conocimiento de la actividad cerebral proporcionado por la moderna Neurociencia ha hecho pensar a algunos que este misterio se encuentra a las puertas de su resolución. ¿Es esto cierto y en qué sentido? ¿Pueden las neurociencias dar vía libre a la explicación materialista que reduce la mente al cerebro o sucede más bien lo contrario? A su vez, la emergencia de la nueva disciplina de la inteligencia artificial ha replanteado los términos del problema postulando un nuevo tipo de mente no conectada con el cerebro humano que, en la versión radical de la cibernética punk, permitiría afirmar que, a finales del siglo, el pensamiento humano y la inteligencia artificial se habrán fundido y los ciberorganismos resultantes de la fusión controlarán las sociedades. La complejidad y novedad de las cuestiones en juego requería una difícil puesta a punto de este antiguo problema que ha sido abordada con eficacia por Diego Martínez Caro que, en este texto, expone con rigor y amenidad los últimos avances científicos al mismo tiempo que proporciona una interpretación antropológica. Diego Martinez Caro es Profesor Honorario de la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra y autor de numerosas publicaciones científicas y de divulgación de la Ciencia.
El universo siempre ha sido objeto de fascinación y estudio por parte del hombre, desde épocas remotas. Pero la revolución experimentada por la física en el siglo XX y los grandes avances científicos de las últimas décadas abren nuevas perspectivas y nuevas preguntas, desde la búsqueda de evidencias sobre el bosón de Higgs a la investigación de planetas extrasolares o la posibilidad, que cada vez aparece con más fuerza, de hallar vida en otros planetas.
La magia del cómic en una historia inspirada en el pensamiento de Nietzsche. Lo mejor de la filosofía y del manga, por fin juntos.
No sabemos qué pensaría Friedrich Nietzsche si viera el título de su obra Así habló Zaratustra impreso en la portada de un manga. Lo que sí sabemos es que son muchos los jóvenes que leen cómics y pocos los que se atreven con un libro de filosofía.
Estudio introductorio de Eudaldo Forment.
Incluye: El ser y la esencia; Cuestiones disputadas sobre la verdad; Suma contra los gentiles; Cuestiones sobre la potencia de Dios; Cuestiones disputadas sobre el mal; Suma de teología; La monarquía, al rey de Chipre; Cuestiones disputadas sobre el alma; Cuestión sobre las virtudes en general; Compendio de teología; Tratado de los ángeles o sustancias espirituales.
Santo Tomás de Aquino (1225-1274) fue filósofo, teólogo y místico medieval, su figura desbordó el mundo universitario de su época, alcanzando hasta nuestros días. Su pensamiento representa la cima de la filosofía «escolástica». Su osadía en el conocimiento lo condujo audazmente a afrontar problemas nuevos con libertad, honradez y sinceridad; sus síntesis, preguntas y respuestas sobre las más intrincadas cuestiones de la fe, la moral y la metafísica constituyeron un ejemplo para la investigación y la docencia posteriores.
Incluye: Mi vida, Carta de un caballero a su amigo en Edimburgo, Tratado de la naturaleza humana, Resumen del «Tratado de la naturaleza humana», Disertación sobre las pasiones, Ensayos morales selectos y Diálogos sobre la religión natural.
El filósofo escocés David Hume (1711-1776), defensor de la Ilustración, «empirista» y escéptico por antonomasia, tuvo un carácter alegre y sereno, fue amante de la buena conversación, las artes y el conocimiento. Descubrió que los saberes deben cimentarse en los hechos y la experiencia. Cuestionó las creencias más arraigadas por suponerlas mal fundamentadas en principios inestables. La costumbre, el instinto, las intuiciones y hasta las emociones suelen constituir las bases de lo que pensamos, más que la razón, muy malparada con la crítica de Hume: no porque la razón invente teorías que explican el mundo han de ser verdaderas. En este sentido fue el gran maestro de Kant.
La política, el 15-M, las nuevas tecnologías, Internet y las descargas ilegales, los abusos de poder, las contradicciones del capitalismo, la fuerza y la debilidad de la democracia, pero también la belleza, la muerte, la solidaridad…
¿Cómo saber los que piensan los jóvenes? Preguntándoselo. Una respuesta aparentemente sencilla, que esconde una gran dificultad. Porque hay que saber preguntar, hay que saber ponerse en el lugar de los jóvenes, ganarse su confianza. Escuchar y a la vez aconsejar, opinar, posicionarse… Fernando Savater realizó una serie de encuentros con alumnos jóvenes y respondió a las inquietudes que le planteaban.
De ahí, salió este libro, esta ética de urgencia, que nos avisa de las inquietudes de los que gobernarán el mundo del mañana. Una obra que representa el regreso de Fernando Savater al diálogo con los adolescentes sobre las cuestiones morales que más les preocupan; el territorio donde cosechó su mayor éxito editorial: Ética para Amador.
Un libro que recupera la confianza en el poder del diálogo para convencer y avanzar. Una travesía que guarda un asombroso parecido con las preocupaciones del resto de ciudadanos, pero expresadas con el entusiasmo, el empuje, la indignación y la urgencia de quienes en breve heredarán las responsabilidades del mundo.
De manera creciente aumenta universalmente la conciencia de la necesidad de formar mejor a quienes tienen responsabilidades de gobierno, tanto en la vida pública como en instituciones privadas. Se está demostrando que en el re-curso a los clásicos pueden encontrarse vigorosas fuentes de inspiración para enriquecer esa formación, siempre que se sepa descodificar lo propio de aquella época para aplicarlo adecuadamente a la nuestra. En este libro se resume el pensamiento de los principales filósofos políticos de la Antigüe-dad clásica griega y romana en todo aquello que puede tener aplicación para una mejor formación política de los ciudadanos y de sus gobernantes. Después —sentados sus antecedentes— se analiza la extensa obra de Plutarco de Queronea, denominado por algunos «un clásico entre los clásicos»: polígrafo, filósofo, educador, historiador, biógrafo y estadista de amplia experiencia, vive en el siglo I y comienzos del II de nuestra era, e intenta resumir en sus escritos lo mejor de todo el pensamiento grecorromano anterior, para transmitirlo después —con su sello personal— a la posteridad. No debe olvidarse que una ingente cantidad de nuestra información histórica es tributaria de la visión que él nos ha legado. Aquí se analizan sus cuatro primeras Vidas paralelas (Teseo, Rómulo, Numa y Licurgo) seguidas del estudio de sus Moralia políticos, poniéndolos en relación con todo el conjunto de la obra plutarquea. En esta investigación se demuestra que una línea dominante en su interpretación es el enfoque sapiencial: aunque Plutarco es un autor pagano que no manifiesta ningún conocimiento sobre la existencia del naciente cristianismo de su época, sus consideraciones sobre las condiciones del buen gobernante son muy homologables con las de la Antigüedad tardía ya cristianizada, con las de la Edad Media y con los escritos educativos renacentistas —como los Specula Principis— que se estudian en la presente Colección.
Ricardo Rovira Reich, doctor en Filosofía y doctor en Ciencias Políticas y de la Administración, es presidente de Civilitas-Europa, investigador del Instituto Empresa y Humanismo y profesor del programa de doctorado en Gobierno de la Universidad de Navarra. Ha sido secretario ejecutivo en la Conferencia Episcopal Argentina, responsable de la Pastoral Familiar.
Pertenece a la serie Collectio scriptorum mediaevalium et renascentium, n.º 7. Editado en colaboración con la Universidad Nacional de Educación a Distancia

