Ahora que Benedicto XVI ha cumplido con creces seis años en la silla de Pedro, se puede calibrar con perspectiva la hondura, firmeza y arrojo con que está conduciendo la barca de la Iglesia. José Luis Restán ofrece a los lectores en este volumen un completo seguimiento de los pasos del Pontífice en el arco que va de la primavera de 2008 al otoño de 2011. Un periodo apasionante y lleno de momentos dramáticos, en el que al Papa no se le han ahorrado sufrimientos, pero en el que también ha sorprendido a propios y extraños por su libertad, su capacidad de hablar al hombre de hoy, su impulso reformador, y la potencia de razón y belleza que encierra su magisterio.
Este diccionario recoge la vida y obra de más de mil pensadores cristianos que han definido la historia religiosa y cultural de Occidente. Entre ellos se incluyen no solamente teólogos, sino también filósofos, místicos, literatos y hombres de iglesia, abriendo un abanico que va de Orígenes a Rahner, de Tomás de Aquino a Edith Stein, de Lutero a Barth, de Hildegarda de Bingen a R. Girard, de Ignacio de Loyola a Teresa de Jesús, de Calderón de la Barca a H. Urs von Balthasar, de D. Bonhöffer a M. Luther King, por poner unos ejemplos.
Es un diccionario que distingue entre personajes centrales (como Orígenes o Cervantes), a quienes se dedican varias páginas, y otros que parecen menos importantes, de quienes se ofrece sólo una simple referencia, pero siempre con los datos básicos de su vida y obra. Es un diccionario universal, pero ha destacado la aportación de más de cien mujeres que han influido de manera poderosa en la visión del cristianismo y que lo harán aún más en el futuro.
Quiere ser un diccionario internacional, aunque está escrito desde una perspectiva hispana y por eso otorga cierto predominio a los autores católicos de lengua castellana, sin olvidar otros espacios culturales antiguos (teólogos de lengua griega y latina) y modernos (autores que escriben ruso o alemán, en inglés y en francés, etc.). Es un diccionario abierto, que ha querido recuperar la voz de muchos que en otro tiempo fueron rechazados o excluidos por extraños o por heterodoxos.
Se trata, finalmente, de un diccionario novedoso. Existen ciertamente algunas obras valiosas, que van en esta misma dirección, entre las que sobresale una de J. Bosch (Diccionario de teólogos contemporáneos, Burgos 2005). Pero no hay ninguna, de tipo manual, que cubra este espacio de pensadores, en línea universal, desde una perspectiva castellana. Por eso nos parece importante su publicación.
Tanto la editorial como el autor (autores) han querido que sea un libro pedagógico y que pueda utilizarse como enciclopedia del pensamiento cristiano, en sus diversos campos, a lo largo de la historia. Por eso ha dado una importancia especial a los diversos índices que facilitan y orientan su lectura y manejo.
En “Eclesiología de las cartas de san Pablo”, Jean-Noël Aletti analiza los pasajes en los que el apóstol Pablo habla de la Iglesia. Gracias a este estudio, descubre a los lectores del siglo XXI que los desafíos a los que se tuvieron que enfrentar los primeros cristianos fueron con diferencia mayores que los de los cristianos de nuestros días. Los primeros seguidores de Jesús tuvieron que pensar la identidad y el estatus del grupo cristiano, y la manera en que lo hicieron tuvo consecuencias decisivas para la historia y el desarrollo de la Iglesia, lo mismo que para la imagen que ésta quiso dar de sí misma al mundo.
Para comprender el surgimiento del cristianismo, hay que atender a numerosos factores que intervinieron en un proceso complejo y conflictivo. En este libro se analizan críticamente textos de distinta naturaleza. Se recurre también a categorías sociológicas, porque de un proceso social se trata; y a categorías antropológicas, porque hay que dialogar con culturas diversas. Además hay que considerar aspectos ideológicos y teológicos, porque el cristianismo expresaba la experiencia religiosa de Jesús interpretada por grupos de sus discípulos de muy diferente condición. Esta obra colectiva afronta los orígenes del cristianismo de forma crítica, interdisciplinar y con la convicción de que una rigurosa reconstrucción de sus inicios es un poderoso estímulo para que el cristianismo de nuestros días se libere de lastres pesados, encare exigencias ineludibles y descubra nuevas posibilidades.