A través de este libro, Carlos Mesters, exégeta comprometido desde hace años en la pastoral bíblica popular en América Latina, pretende introducir al lector en la lectura orante de la Palabra, adaptación más comprensible para nuestra mentalidad de lo que pretendía decir la expresión clásica de lectio divina. En él muestra cómo la Biblia, «fuente pura y perenne de vida espiritual», está dando de beber ahora con sus aguas puras y fecundas a comunidades y pueblos enteros.
En este libro, autores de América Latina, Asia y Europa investigan desde la perspectiva pragmalingüística sobre los textos centrales del evangelio de Lucas y de los Hechos de los Apóstoles. Sus artículos demuestran que Lucas desarrolló una perspectiva muy diferenciada de la riqueza y la pobreza: ni globaliza, ni condena, sino que más bien propone unos modelos concretos de acción para que cada uno pueda usar solidariamente los propios bienes.