Desde 1986, cuando ingresó en la entonces Comunidad Económica Europea, España ha obtenido beneficiosos provechos de las muchas ventajas que le ofrecía su nueva condición de miembro de pleno derecho. Los funcionarios españoles en las instituciones comunitarias han ocupado puestos clave y han dado sobradas muestras de conocer en profundidad el funcionamiento de los organismos supranacionales europeos. ¿Dónde podemos situar los orígenes de ese proceso? ¿Qué ha significado realmente Europa para España? ¿De qué forma la integración europea ha influido en la transición democrática española? Este libro trata de contestar a esas preguntas ofreciendo al lector un enfoque de larga duración. Su hipótesis de partida es que el europeismo español que caracterizó la década de los ochenta tuvo un origen estratificado, que no puede entenderse sin una reconstrucción del debate sobre Europa que se desarrolló a partir de los años cincuenta aún bajo la dictadura franquista. El libro recorre las distintas etapas de este debate a través de un análisis pormenorizado de las posiciones oficiales del régimen y de las que mantuvieron las principales asociaciones europeístas, tanto las impulsadas por el franquismo como las de la oposición. En último término, se trata de ver en qué medida las posiciones mantenidas por los distintos partidos políticos al comienzo de la transición democrática estaban influidas por la etapa anterior, hasta que el enganche al “tren europeo” permitió finalmente a España hacer suyo el modelo de relaciones políticas y sociales basadas en la negociación que los seis países fundadores de la CEE habían inaugurado tras la Segunda Guerra Mundial.
La teología actual, imitando el comportamiento de los clásicos, presta un especial interés al tratado sobre los sacramentos en general. A pesar de la postura crítica de ciertos teólogos, de la época contemporánea se ha de decir que es un siglo de oro de la teología general de los sacramentos. Nombres como Scheeben, Odo Casel, Romano Guardini y Karl Rahner lo testifican.
En la actualidad se ha incrementado el interés por los sacramentos por dos factores. El primero, al ser considerados desde una vertiente eclesial, como acciones realizadas por la Iglesia en una acto de fe y obediencia a la palabra institucional de Cristo, y, el segundo, al tomar en consideración la persona que los recibe.
Teniendo en cuenta la actual preocupación eclesial y personalista, ha sido redactado este manual, en el que se han enunciado los problemas fundamentales del tratado y, en la medida de lo posible, se han apuntado también las soluciones.
Ramón Arnau García nace en Alberique (Valencia) en 1925. Estudia teología dogmática en la Universidad de München, donde se doctora bajo la dirección del Prof. Schmaus. Enseña en el Seminario Metropolitano de Valencia materias sacramentales y en 1974, al ser erigida la Facultad de Teología de San Vicente Ferrer, el claustro de profesores le elige primer Decano, y la Santa Sede le concede el nihil obstat para que sea promovido a catedrático. Desde entonces regenta en la Facultad de Teología la cátedra de sacramentos. Durante un trienio ha sido consultor del Secretariado Pontificio para los no creyentes y desde 1974 es canónigo de la Catedral de Valencia, cuyo Cabildo Metropolitano preside como deán a partir de 1991. e su producción literaria entresacamos las obras siguientes: El ministro, legado de Cristo según Lutero (Valencia 1980); San Vicente Ferrer y las eclesiologías del Cisma (Valencia 1987); El ministerio en la Iglesia (Valencia 1991).