
La edición popular, publicada cuando la anterior (Ed. típica) cumple un año de vida, ofrece el mismo texto bíblico en su integridad, pero en un formato reducido, descargado de muchas notas e introducciones y, por tanto, más fácilmente transportable y más económico. Se trata de facilitar que «la piedad popular encuentre en las palabras de la Biblia una fuente inagotable de inspiración» (Directorio sobre la piedad popular y la liturgia, 87). Se quiere también responder a la exigencia manifestada ya por Benedicto XV de que los libros bíblicos se divulguen más mediante la oferta de ediciones con un formato «más cómodo» (Spiritus Paraclitus, EB 479).
Características:
— Traducción de los textos originales
— Incluye breves introducciones a los libros
— Con notas complementarias de carácter histórico, teológico y literario
— Indicaciones de citas paralelas a cada uno de los pasajes
— Incluye cuatro mapas históricos a color
— Libro presentado en formato manejable
— Edición enriquecida con un índice litúrgico de todas las lecturas de las misas del año
Desde los tiempos de la primera evangelización, la Biblia ha desempeñado un papel muy importante en la vida de la Iglesia en América Latina. Desde la Asamblea de Medellín hasta la Conferencia General de Aparecida (Brasil, 2007), la Iglesia ha recomendado su lectura asidua como medio privilegiado para conocer la voluntad de Dios en los cambiantes signos de los tiempos.Gracias al impulso de estas recomendaciones, la Biblia se ha difundido entre las comunidades cristianas y los creyentes buscan en ella luz y orientación para su vida cotidiana.La Biblia de América es una de las traducciones que ha contribuido al crecimiento de la fe y al desafío evangelizador de América Latina. En la preparación de dicha Biblia trabajó un equipo de cuatro expertos biblistas latinoamericanos procedentes de distintas áreas lingüísticas: México y Centroamérica (Mons. Carlos Aguiar Retes), Países Bolivarianos (P. Mario Álvarez Gómez) y Cono Sur (Mons. Santiago Silva Retamales y el P. Horacio Simian-Yofre).El objetivo de esta traducción ha sido, desde sus orígenes, facilitar la difusión de la Palabra de Dios en América.
Isaías Ben Amós, el profeta de la Jerusalén del tercer tercio del siglo VIII a. C., es una de las más grandes figuras de la literatura bíblica y de la historia de su recepción y repercusiones. Pero quien quiera llegar hasta el profeta es remitido ante todo al libro que lleva su nombre: Yesha?yahu, YHWH salva.
Este nombre es título y programa al mismo tiempo, pues este libro profético no trata de cosa más importante que de la voluntad y del poder salvadores del Dios de Israel. A través de todas las simas de la historia desde el tiempo de la amenaza asiria (siglos VIII y VII a. C.), pasando por la cautividad babilónica (597-539 a. C.), hasta la restauración y el regreso bajo el dominio persa (539-333 a. C.), Dios permanece fiel a su pueblo.
Este libro reúne una serie de estudios que colegas de varias disciplinas y compañeros de claustro ofrecen al profesor José Manuel Sánchez Caro con motivo de su jubilación. El título se inspira en una expresión de la constitución Dei Verbum del Concilio Vaticano II, que ha inspirado la trayectoria intelectual del profesor Sánchez Caro.
La primera parte, titulada «La Biblia en su proceso de formación», incluye siete artículos sobre temas propios de la Introducción a la Sagrada Escritura: historia, arqueología, texto, canon o hermenéutica. La segunda agrupa ocho estudios en los que se examina, desde diversos ángulos, el lugar de la Biblia en la reflexión teológica. En la tercera, en fin, se incluyen otras siete colaboraciones que ofrecen muestras de cómo la Biblia ha sido interpretada en la historia.
Estos estudios muestran algunas de las áreas de investigación y docencia que han ocupado al profesor Sánchez Caro. Pero es solo una muestra, porque su curiosidad intelectual y su deseo de servir a la Iglesia en todo momento le han impulsado con frecuencia a explorar otros territorios donde poder percibir también los multiformes «ecos de la Escritura».

